martes 8 de febrero de 2011

Que me entorrocino y no veáh

Bueno, ya poca gente se pasa por mi barrio, así que es el momento de hacer alguna entrada eszollaglandes de esas que siempre he querido hacer pero que, por flojera, no me he puesto.

En fin, que sí, es sobre internés. Será que estoy chapado a la antigua:


"Miradme ahí con toda mi dignidad"

Pero el caso es que no consigo comprender qué ve la gente en las redes sociales, tuiters, tumblrs, y demás. A ver, sí, soy un cabezota enorme, si me pusiese a arrearle cabezazos acabaría -metaforicamente- con un rocal de granito; pero, empecinamiento aparte, me parece que la gente tiene un problema gordo con todo esto de la red.

Es una adicción más. No, no digo que sea una droja, mamá. -Mi madre me comparaba con los drogadictos cuando yo me tiraba un par de horas matando marcianos, si al final me habrá influido y todo...- Pero sí creo que es una necesidad que se crea la gente. Una rutina de la que no se pueden deshacer. Veamos, actualizaciones periódicas, vigilancia absoluta de las novedades en un amplio catálogo de sitios favoritos, una necesidad de mantener contacto perenne con un par de tropecientos individuos a los que llamámos amigos porque, qué coño, lo sabemos todo de ellos ¿Cómo no saberlo? Si explican hasta cómo huelen sus pedos y cómo follan sus novias en internet.

Quizá estoy pasándolo todo de vueltas, sí, tal vez. Lo que me pasa es que todo este tinglado me asusta, no me siento cómodo ni seguro con tanto despelote virtual*.

*No me refiero al porno, el porno mola. Dedos arriba por el porno.


2 disidentes:

  1. Juai, pero yo como no defensor de las redes sociales, que si participante de ellas, personalmente no hablo como que necesito de ellas, sino que me sirvo de ellas, es un punto de vista, usarlas que el necesitarlas.

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  2. +1 al comentario de arriba xD

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Cuanto menos respetes la ortografía más me voy a descojonar de lo HOYGAN que eres.